Un cambio en la responsabilidad, la RSC.
CUANDO la incertidumbre se cierne sobre la cuenta de resultados de las empresas, uno de los efectos inmediatos es el cambio en sus prioridades: en su día a día y en su estrategia de futuro, en el ejercicio de su actividad y en todas aquellas acciones complementarias con las que desempeñan su papel en la sociedad. La Responsabilidad Social está sufriendo este cambio de prioridades de manera que los recursos económicos y humanos que se venían dedicando por parte de las empresas gaditanas, independientemente del tamaño de estas, se han visto progresivamente minorados. En este ámbito, la Confederación de Empresarios de la provincia de Cádiz está realizando un gran esfuerzo por mantener su actividad social de colaboración y está respondiendo a necesidades palpables en el entorno en el que nos movemos. La CEC, no sólo ha creado en su seno una Comisión de trabajo de Cultura y Responsabilidad Social Corporativa sino que, además, recientemente ha llevado a cabo el XII Certamen Internacional de Artes Plásticas que está definitivamente asentado en la vida cultural gaditana y, en colaboración con Global Humanitaria ha contribuido a denunciar, a través de una muestra fotográfica, la realidad infantil que se vive en Camboya en lo referente al turismo sexual. No obstante, el proyecto de mayor calado al que nos enfrentamos en el 2011, es el de conocer el posicionamiento de la empresa gaditana en el mundo de la RSC partiendo de que es fundamental que la empresa y su entorno tomen conciencia de todo lo que aporta a la sociedad: empleo, condiciones laborales, conciencia medioambiental y también, pero no sólo, colaboración económica con distintas actividades. Todo esto forma parte del concepto de Responsabilidad Social Empresarial, esa figura tan desconocida, pero que ya está implícita en la propia gestión de la empresa. Para ello, en colaboración con la UCA y con el apoyo del Ministerio de Industria, la CEC ha iniciado el proceso de elaboración de una memoria individualizada para una pequeña población de pymes que, a su vez, y a través de las conclusiones obtenidas, originará un cuadro de mandos con el que tener en todo momento una foto fija sobre las actividades llevadas a cabo y los motivos que mueven a las empresas en sus decisiones hacia la RSC. Tras la experiencia con esta pequeña población de empresas, y tras la validación de los resultados, iniciaremos un proceso de ampliación del ámbito de actuación de manera que elaboraremos conjuntamente con la UCA, la memoria de RSC, definitiva y consolidada, a trescientas pequeñas y medianas empresas que habitualmente llevan a cabo políticas de conciliación y de igualdad, que contribuyen con la cofradía de su barrio, el equipo deportivo de su ciudad o ayudan en las obras de la parroquia y que lo hacen sin pensar en que eso es responsabilidad social corporativa. El objetivo es hacerles ver lo importante que es esa contribución en su entorno, medirlo y analizarlo para que ese ejemplo se difunda.
